Estas dos palabras que ahora están tan de moda, pero que a mi juicio son la pieza fundamental para que todo vaya rodado. Me decía el tio Valero, "desde que no se decora la plaza es un síntoma que esto va a peor, la gente, sólo se preocupa de exigir". Es cierto que se ha perdido todo ese ambiente festivo que daban las guirnaldas y banderas. El poste en medio de la plaza, la barra con su toldo...
Está claro que esto de la participación de la gente en la organización es un éxito, ya que es como un arma de doble filo. Por un lado haces que las actividades sean más del gusto de todos, ya que a la hora de confeccionar la programación, entra en juego la opinión de todos cuanto participan en la organización y por otro lado toda esa gente pone todo su interés para que todo salga lo mejor posible. Por eso, a menudo así es. Además hace que unas fiestas de verano de pueblo sean mas populares, espero que nadie malinterprete el significado de esta palabra, que surjan de la voluntad de todos, y no sólo de los que las organizan. Son muchos los que piensan que su único papel en todo esto es que les pregunten cuando quieren tener su turno de barra.
Me comentaban los jóvenes Valer@s, que no les gustaba no tener el control de la música y la barra al final de los actos. Incluso tuvieron que ir a reclamar que el último día de fiestas les dieran las llaves del pabellón para poner música después de los fuegos, ya que eran un montón los que no querían acabar así la fiesta. Por suerte para ellos así sucedió.
Probablemente todo lo anterior es reprochable a que desde hace unos años parece que se impuso el, como yo pago yo decido, esa parece ser la postura del consistorio, compartida por los representantes de las asociaciones. Somos muchos los que participaríamos de buen gusto, ya lo hicimos en el pasado, a la hora de confeccionar este calendario. Doy fe de que no he visto ningún cartel invitando a aquellas famosas reuniones que hacía la Asociación para organizar estos festejos, a las que sólo acudíamos unos cuantos, pero que hacíamos por extender estas cosas a todos los que verdaderamente estaban interesados.
Ni que decir tiene que no se hubiera hecho casi nada sin la participación de las Amas de Casa, basta con mirar el programa , donde dice comida o similar. Quizás deberíamos decir "Amas de Pueblo", ya que han extrapolado el papel que éstas suelen hacer en las casas a toda la localidad, resultando así su labor prácticamente indispensable. Parece un poco egoísta, al igual que en nuestras casas, pensar que ellas lo hacen sólo por gusto y que es mejor no contrariarlas. Lo cierto es que su media de edad es alta, y que es genial que participen, pero algo bien distinto es que adquieran toda la carga o la responsabilidad.
Si continuamos con el habitual tema de la comunicación, algo que también se echa en falta es que la gente de fuera sepa de antemano el programa de actividades una vez confeccionado. El mismo tio Valero que había estado unos días en Barcelona de vacaciones, me dijo que él se había enterado del programa gracias a mi blog, comentario que me repitieron otros. Unos años atrás, no sólo con la intención de pedir dinero para posibilitar estas actividades, se enviaban todos los veranos cartas donde se contaba si no al detalle, a grandes rasgos fechas y actividades. Pienso que el desembolso monetario para que a todo el mundo le llegue este programa es minúsculo, viendo que las fiestas ahora funcionan a golpe de talonario. Por todos es sabido que el Ayuntamiento no pasa por los mismos momentos de crisis, que el resto de los contribuyentes. Por eso nos regala espectáculos como los estupendos fuegos artificiales de este año, lo cual es de agradecer.
Así pues no todo lo da el dinero. El dinero hace que se dispongan de unas buenas instalaciones, que se puedan contratar muchos más espectáculos, pero también hace que la gente pida soluciones que pasen por que todo nos lo hagan. Así es fácil luego criticar todo lo que se hace. Hay muchos que dicen que contraten a alguien que lleve las barras y que de las comidas. Al final querremos contratar a otras "Diablillas". Si no, que se lo cuenten a Diego, que como trabajador del ayuntamiento no se perdió prácticamente nada. No quiero entrar en si es o no parte de su cometido, pero lo que es cierto que voluntad e iniciativa propia no le faltan.
Espero que estas palabras sirvan de reflexión para próximas fechas. Para mí estas han sido unas fiestas con un montón de buenas actividades a las que les faltaba el entusiasmo y calor de los colaboradores.